En nuestro taller en Pasto hemos recibido varios vehículos con un recubrimiento cerámico aplicado en otro lugar que no cumplió las expectativas del cliente — y casi siempre la causa es la misma: se aplicó directamente sobre pintura sin preparar.
El cerámico sella lo que encuentra, para bien o para mal
Un recubrimiento cerámico no corrige imperfecciones: las sella y las hace prácticamente permanentes por años. Si hay rayones finos, marcas de lavado o suciedad incrustada en la pintura al momento de aplicar el cerámico, esos defectos quedan atrapados debajo de una capa muy difícil de remover.
El orden correcto del proceso
Nuestro proceso siempre sigue este orden: primero, descontaminación de la pintura para remover partículas de metal, alquitrán y contaminación ambiental incrustada que un lavado normal no quita. Segundo, corrección o pulido a máquina en varios pasos, según el estado real del vehículo. Solo después de esos dos pasos aplicamos el recubrimiento cerámico.
Por qué algunos talleres se saltan este paso
La descontaminación y el pulido toman tiempo y mano de obra especializada — es la parte del proceso que más se nota en el precio final, y también la que algunos talleres omiten para ofrecer un precio más bajo. El resultado es un cliente insatisfecho meses después, pensando que "el cerámico no sirvió", cuando en realidad el producto nunca falló: se selló un problema que ya estaba ahí.
Cómo lo hacemos en Premium Polarizados
Cada uno de nuestros paquetes de recubrimiento cerámico incluye la preparación completa: lavado técnico, descontaminación, limpieza de emblemas y ranuras, y pulido a máquina — sin atajos, sin importar el paquete que elijas.
Si tu vehículo tiene pintura con rayones o marcas visibles, cuéntanos por WhatsApp antes de decidir el recubrimiento — te asesoramos según el estado real de tu carro.